Paula contó que desde niña sufrió traumas por ver discusiones violentas de sus padres, abusos cuando su madre la dejaba al cuidado de otros y ataques de pánico desde los 10 años, con enuresis, miedos y sentimientos de inferioridad.
En su noviazgo ocultó su pasado por vergüenza, generando conflictos, y tuvo pensamientos suicidas; su abuela se salvó de quitarse la vida oyendo "Pare de sufrir" e invitándola a la iglesia.
Participando en reuniones, recibió el Espíritu Santo, se bautizó y aprendió sobre primicias, poniendo a Dios primero, lo que trajo bendiciones: matrimonio estable, hijos bendecidos, negocio familiar, auto, viajes a Israel y estabilidad financiera.
El presentador resaltó su alegría actual, libre de traumas y miedos, transformada interiormente.