En Montehermoso, balneario bonaerense, la ciclogénesis histórica destruyó paradores, pasarelas y el paseo costero de 20 kilómetros con olas de 7 metros, vientos fuertes, lluvia e inundaciones, dejando madera insalvable por sal y agua, riesgos de derrumbe y tendido eléctrico dañado.
Vecinos permanentes y dueños de veraneo expresan tristeza pero determinación para reconstruir, mientras Defensa Civil advierte peligros y personal municipal evalúa daños. Testimonios destacan que nunca vieron tal desastre, el mar avanzó sobre infraestructuras de madera cercanas a la playa, y sugieren repensar construcciones con materiales duraderos como cemento, ya que el Estado expropió terrenos al mar para la costanera.
La temporada pasada fue regular pese a lo exótico del clima, pero la recaudación no alcanzará para reparaciones completas; vecinos cuestionan si paradores y chiringos podrán reponerse sin ayuda estatal, mientras el viento persiste complicando operativos y llegan propietarios para evaluar daños en casas de segunda línea.
Expertos en estudio destacan cómo el mar recupera terreno ganado por la urbanización, con playas achicadas y edificios altos en construcción, similar a casos en San Bernardo; se necesita planificación ante cambios climáticos reales para evitar más pérdidas.