La marejada y fuertes vientos causaron daños masivos en la costanera de Montehermoso: dos kilómetros afectados, rambla de 1500 metros colapsada, bicicenda destruida, cables colgando y agua que avanzó dos cuadras hacia el centro urbano.
Paradores como Océano sufrieron pérdidas millonarias con heladeras flotando, chapas voladas y estructuras resquebrajadas; vecinos reportaron vientos terribles, olas que borraron el horizonte y agua hasta la esquina en algunos sectores. No hubo evacuados, pero la comunidad solidaria ayuda en la limpieza con municipalidad perimetrando la zona peligrosa.
En Claromecó, Nicolás Felipe, delegado, informó destrozos menores: quebradura en parador Cuyembe, colapso de baños públicos en Dunamar ya dañados previamente y caídas de plantas, sin evacuados ni agua en costanera gracias a barrancos naturales.
Trabajos urgentes de limpieza con grúas y camiones retiran escombros; se espera análisis estructural pues estructuras en pie podrían demolerse. Municipio lejos de cuantificar daños públicos y privados en esta ciudad turística de 10.000 habitantes que recibe 150.000 en verano.