En el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, médicos autopsistas declararon que su fallecimiento fue un proceso gradual y no un evento súbito como defendía el neurólogo Leopoldo Luque, principal acusado.
Los testigos confirmaron dolencias crónicas no atendidas durante la internación domiciliaria post-operación de hematoma subdural en un chalet sin ambulancia, paramédicos ni cuidados adecuados, solo una enfermera ocasional.
Luque, acusado de manipular la situación familiar, evitó declarar pese a acusaciones de testigos. Esta semana continúan audiencias con más testimonios médicos a la espera de su posible respuesta.