El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona en el Tribunal Oral de San Isidro, con jueces Alberto Gai, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, evalúa si fue homicidio simple con dolo eventual, homicidio culposo por mala praxis o muerte natural. Esta semana fue técnica y decisiva, con testimonios médicos previos a la neurocirugía que coincidieron en que no era urgente y describieron su mal estado en el cumpleaños de Gimnasia.
Se mostraron fragmentos de la autopsia filmada de 90 minutos, revelando 3 litros de líquido intraabdominal acumulados en los últimos 10 días de vida, un corazón de casi medio kilo dilatado y una agonía prolongada de hasta 12 horas antes de la data de muerte oficial entre las 9 y 12 del 25 de noviembre de 2020. Maradona acumulaba líquido desde 10 días antes y nadie intervino pese a la internación domiciliaria con enfermera y médicos.
Los forenses fueron contundentes: hubo agonía extensa sin asistencia, aunque la muerte pudo ser inevitable. La defensa no avanzó; la semana perjudicó sus argumentos al confirmar abandono. El juicio apunta a responsabilidad por mala praxis, no necesariamente dolo eventual.
Panelistas destacaron que Maradona estaba mal atendido en un lugar inadecuado post-neurocirugía. Esperan justicia para la familia, aclarando cómo, cuándo comenzó la muerte y quiénes responden.