La médica infectóloga Elena Ovieta detalló que el hantavirus circula en cuatro regiones de Argentina: yungas de Salta y Jujuy, Santa Fe, corredor del delta hasta La Plata y Quilmes, y cordillera patagónica en Chubut, Río Negro y Neuquén, pero no en Santa Cruz.
El virus se transmite por orina y heces de roedores, inhalado o por contacto sin lavarse las manos; solo una variante permite transmisión interhumana con mortalidad del 30-40%. Recomienda sospecha precoz, tratamiento de sostén e aislamiento respiratorio sin vacuna ni antiviral específico.
Para prevenir, vacunarse contra gripe antes de cruceros, elevar carpa 30 cm en campamentos, no dejar comida ni leña expuesta, y limpiar galpones cerrados con barbijo N95, lavandina y protección. La estacionalidad peaks en verano por más interacción humana-roedores.
En el caso del crucero, el paciente cero pudo contagiarse en campo contaminado y transmitirlo incubando; niega origen en basural de Ushuaia por falta de casos previos.