El ciclón histórico azotó la costa bonaerense, dejando destrozos masivos en el paseo costero de Punta Iglesia en Mar del Plata con olas de 6 a 7 metros que fracturaron el piso, levantaron bancos de cemento, columnas, pilotes y rocas enormes. Agustín Amaya reportó en vivo los daños en el Paseo Dávila y Américas, donde el mar destruyó miradores, inundó el Torreón del Monje y levantó baldosas enteras, sin heridos graves pero con surfistas rescatados por prefectura pese a las advertencias.
En Montehermoso, el oleaje de 7 a 8 metros combinado con sudestada y pleamar avanzó 100 metros tierra adentro, borrando playas, destruyendo balnearios, paradores, casitas de guardavidas, escolleras de madera de 2 km y dejando chapas y escombros peligrosos. Noelia recorrió la zona mostrando el panorama posguerra, con frío de 6 grados y corte de luz en áreas afectadas.
El intendente Hernán Arranz detalló que el ciclón, el peor en más de 10 años, requiere 3 mil millones de pesos para reconstruir el frente costero, afectado tras recientes reparaciones. La ciudad, expuesta por su geografía en la panza bonaerense, perdió 20 años de trabajo en paseos, mangrullos y 30 paradores que dan trabajo en verano; planean limpiar, ordenar y rearmar para temporada media pese al cambio climático.
Panel criticó a surfistas inconscientes en Mar del Plata que pusieron en riesgo a rescatistas sin guardavidas en temporada baja; en Montehermoso no hubo casos similares. Autoridades esperan ayuda del gobernador Axel Kicillof y ministro de Obras Públicas, con 10.000 habitantes en invierno que crecen a 150.000 en verano.