La sudestada con pleamar del ciclón extratropical causó destrozos masivos en la costa de Montehermoso, borrando balnearios completos, destruyendo casitas de guardavidas, paradores de hasta 100 metros cuadrados, luminarias y asfalto en la costanera, anegando zonas y cortando el servicio eléctrico en Montehermoso y Sauce Grande.
La periodista Noelia mostró en vivo el panorama de posguerra con 6 grados, chapas sueltas como guillotinas por ráfagas de 50-70 km/h, baldosas levantadas, piedras apiladas y el mar aún revuelto; autoridades piden no acercarse por riesgo. El intendente Hernán Arranz detalló que el agua avanzó 100 metros inland, rompió 2 km de paseo de madera recién reparado y el camino costero a Sauce Grande.
Arranz calculó 3 mil millones de pesos en pérdidas para reconstruir, incluyendo devolución de arena y apoyo a 30 emprendedores de chiringos y paradores, fuente clave de ingresos veraniegos; ya contactó al gobernador y ministro de Obras Públicas provinciales. La ciudad de 10.000 habitantes en invierno (hasta 150.000 en verano) inició limpieza con planta municipal y voluntarios, planeando llegar ordenada a temporada media.
Históricamente expuesta por su ubicación en la "panza" bonaerense, recibe vientos sur de frente; Arranz recordó marejadas pasadas y origen del hotel pionero tras naufragio de goleta con madera. No hubo surfers en Montehermoso por mar imposible, a diferencia de Mar del Plata y Necochea; comparte daños con esas zonas.