El ciclón histórico destruyó el parador Océano en Montehermoso, dejando escombros de madera, mesas, sillas y pilotes arrastrados por olas de hasta 7 metros. Haydee, abuela de los dueños, contó el esfuerzo de dos años para arreglarlo todo, pintado y con mobiliario nuevo, pero el mar lo arrasó en una noche. Noelia recorrió la zona en vivo mostrando postes de luz caídos, cables expuestos, pasarelas de madera destrozadas y paradores afectados a lo largo de dos kilómetros de costanera.
Cuadrillas municipales recuperan cámaras de seguridad caídas y evalúan daños invisibles como conexiones de gas y electricidad. El secretario de Seguridad, Fernando Vera, explicó que cortaron el suministro eléctrico por precaución y cerraron la circulación. El intendente Hernán Arranz organizó equipos de trabajo desde el viernes para la reconstrucción, pese a la angustia de los afectados que dependen del turismo para el verano.
Habitantes como Marta, de 72 años, lamentan la pérdida del paseo para disfrutar diariamente la playa. Vecinos destacan la limpieza habitual del lugar y piden obras de defensa costera más robustas, ya que el mar llegó a 10 metros de los edificios. Comparan con daños en Mar del Plata y Bahía Blanca, subrayando la vulnerabilidad de las estructuras de madera.
Trabajadores municipales usan topadoras para remover escombros, mientras vecinos evitan zonas de riesgo por olas residuales y derrumbes. La población permanente y de home office sufre la paralización, pero confían en una pronta recuperación para recibir turistas.