Ezequiel Alfonso, oriundo de la Villa 21-24 en Barracas, mantiene siete trabajos para sobrevivir en medio de la crisis económica argentina, incluyendo profesor de educación física, animador acrobático de Spiderman y actividades en fundaciones e iglesia.
Creció en pobreza, estudió profesorado y empezó con apoyo escolar y fútbol barrial para contener chicos. Inventó shows únicos de acrobacias de Spiderman en cumpleaños, comprando un traje de 200 mil pesos, que ahora genera más ingresos y le permite enseñar a otros para expandir el negocio.
Se mueve en bicicleta entre eventos en lugares como Bécar, Parque Chacabuco, Lugano y La Boca, sumando más de 12 horas diarias en la calle gracias a su hiperactividad. Reinventa constantemente, diferenciándose para emprender y ayudar a otros.