Pasajeros del crucero Ondius con posible exposición a hantavirus andino comenzaron a desembarcar en el puerto de Granadilla, Tenerife. El operativo, supervisado por personal sanitario del Ministerio de Sanidad español y la Organización Mundial de la Salud, incluye PCR a grupos de riesgo y traslados directos en aviones sanitarios a sus países.
Pedro Santana, corresponsal en Canarias, detalló que los 14 españoles ya fueron evacuados a Madrid para cuarentena en el hospital Gómez-Ulla. Franceses, británicos, neerlandeses, estadounidenses y otros viajan en vuelos específicos o "escoba". Ningún pasajero presenta síntomas, pese al período de incubación de hasta 40 días.
El crucero, holandés, no atracó completamente por seguridad; pasajeros bajan en grupos de 8 en lanchas con bolsas mínimas, sin equipaje mayor. El barco repostará y partirá a Países Bajos para desinfección, con un fallecido a bordo. Polémica inicial en Canarias por miedo post-COVID, pero operativo transcurre tranquilo.
Preocupa el seguimiento de 30 personas bajadas en Santa Elena y contactos previos, como en Alicante y Barcelona. La pareja fallecida, Leo Schilperhut (ornitólogo alemán de 70 años) y Miriam Schilperhut Wisman, viajó por Argentina (Misiones, Ushuaia) y Chile antes del crucero. Cepa permite contagio persona-persona, mortalidad 50%.
España y OMS rastrean contactos globales; Argentina debe alertar por ruta patagónica del virus. Canarias, acostumbrada a migrantes africanos, maneja con protocolos avanzados.