Caterina, de 24 años, fue atacada por cinco chicas al salir del boliche Soilo en Las Flores, Buenos Aires, a las 6:30: una la arrastró del pelo, la tiró al suelo y las demás le dieron patadas y trompadas, todo por una acusación de "mirarla mal" dentro del local.
La madre, Berta, relató que un guardia de seguridad advirtió que la agresora principal era boxeadora y podría atacar afuera, pero no la expulsaron; un testigo masculino intervino para rescatarla del "cordón" de atacantes, mientras seguían persiguiéndola pese a abrazos protectores, similar a casos como Fernando Báez Sosa.
Caterina quedó con un mechón de pelo arrancado, dolorida emocional y físicamente, con miedo y llanto; no hay lesiones graves según tomografía en el Hospital de Las Flores, pero Berta exige justicia para que no quede impune y evite más víctimas, ya que las agresoras son mayores de edad (24-26 años) y andan libres.
La policía actúa con videos y cámaras, identificando a las involucradas en este pueblo chico; Berta agradece apoyo de vecinos, Angie Basile, doctor Fernández, oficial Karina Silape y comunidad, destacando violencia inexplicable entre jóvenes que no distingue clase social.