El ciclón extratropical devastó Playa Grande y el complejo Normandina en Mar del Plata, erosionando la arena para formar un mini acantilado de más de un metro de altura que partió la playa y expuso estructuras como pilares de casillas de guardavidas y un deck hundido. El reportero Adrián Mauci mostró en vivo cómo el mar devoró metros de playa en el sector Normandina, destruyendo ventanales de restaurantes, barandas y terrazas, con barriles pesados arrastrados hasta 20 metros.
El fenómeno climático modificó el paisaje costero con cortes abruptos, dejando decks y espacios gastronómicos del histórico Normandina -inspirado en un transatlántico francés de 1938- totalmente destruidos, incluyendo el boliche Ananá y salones de eventos. Panelistas recordaron que el sitio estuvo abandonado décadas por acciones previas del mar y fue revitalizado en 2007 con restaurantes, hamburgueserías y fiestas para 800 personas, frecuentado por 15-20 mil jóvenes por noche en verano.
Prefectura rescató surfistas de olas gigantes tras falla en motor de embarcación, en un mar ingobernable que rememora tormentas cinematográficas. Daños se extendieron a Torreón del Monje, gimnasio, hamburguesería y escuela de stand-up paddle de Maxi Prensky; paseos costeros como Dávila y Punta Iglesias sufrieron rupturas estructurales, árboles caídos y cortes de luz. Municipalidad analiza daños en comité de emergencia con intendente y Defensa Civil para recomponer playas con arena del puerto.
Historia de erosión recurrente: en los 2000 se repulparon playas con espigones; en Belle Époque una rambla de madera fue arrasada, reemplazada por cemento. Pronóstico indica mejoría desde mañana con olas bajando a niveles estándar, pero frío persiste bajo 10 grados; menos mal se retiraron estructuras de carpas fuera de temporada.
Adrián Mauci reportó desde Bajamar con mar aún fuerte de hasta 4 metros, cielo plomizo y movimiento reducido; nadie vio algo así en décadas, sin víctimas fatales por suerte.