Un ciclón extratropical azotó la costa atlántica con sudestada de olas de 7 metros, causando graves destrozos en Montehermoso. El parador Pelícano quedó semidestruido: pileta quebrada, pasarela de 1500 metros de madera destruida, heladeras y estructuras rotas, arena excavada por el mar.
Lucas Gélez reporta en vivo los daños junto a Julián, dueño del parador, quien describe la furia del mar enojado con tres mareas que explotaron todo a su paso. El agua subió una cuadra hacia la ciudad, convirtiendo la costanera en río y arrastrando todo hacia el lado derecho.
Julián lamenta chiringuitos destruidos, cocina con 300 cubiertos arrasada y vidrios rotos, pero destaca solidaridad entre paradores y apoyo municipal. No hay seguros para desastres naturales y se esperan revisiones estructurales para el verano.
Se cortó luz y gas por medidores mojados; bomberos intervinieron en plena marejada. El geotextil evitó daños mayores bajo la avenida. Actitud positiva para reconstruir pese a la tragedia estructural.