En Teherán, un café librería ultramoderno abrió hace seis meses y está lleno post-guerra, señal de retorno a normalidad pese a devastación reciente. Habitantes, jóvenes y clase media acuden en masa.
Dueño relata caídas en negocio por represión y bombardeos EE.UU.-Israel, pero reabre tras alto el fuego. Mujeres se atreven a salir sin hijab, con ropa occidental, celebrando "gran victoria" pagada a alto precio.
Hijab sigue obligatorio, pero restricciones relajan: mujeres pueden conducir motos desde febrero. Debates nocturnos en cafés analizan guerra y situación país con perspectivas diversas.
Autoridades intensifican arrestos por vínculos con oposición, algunas condenas a ahorcamiento.