Donald Trump anunció una tregua de tres días en la guerra entre Rusia y Ucrania, presentada como un pequeño éxito diplomático en su segundo mandato. La pausa busca permitir un desfile ruso el 9 de mayo sin ataques ucranianos, en un conflicto que entra en su quinto año sin avances decisivos en el frente.
Guillermo Spinelli, analista internacional, explicó que Putin buscaba tranquilidad para la parada del Día de la Victoria, mientras drones ucranianos han llegado cerca de Moscú y ahora atacan terminales de exportación de crudo ruso en el Mar Negro, frenando las ventas de petróleo.
El frente está estancado con combates intensos por drones y artillería, y Ucrania resiste heroicamente pese a la pérdida del 20% de su territorio. Ni Zelensky ni Putin ceden terreno tras años de sangre, complicando negociaciones rápidas.
Trump falló en resolver la guerra en 24 horas como prometió, pero esta tregua podría ser un inicio, aunque la situación favorece a Rusia económicamente por precios altos del petróleo.