La agencia ICE registró un aumento del 122% en vuelos de deportación durante marzo, alcanzando 1794 operaciones pese al cierre del gobierno. En ese mes se realizaron 225 vuelos a 46 países, un 23% más que en febrero, incluyendo primeros envíos a Moldavia, Myanmar y Tailandia.
Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, se priorizan deportaciones masivas con tácticas de vigilancia y traslados forzosos, incluso a ciudadanos de terceros países. Tribunales federales declararon ilegales algunas acciones, pero continúan sin transparencia según Human Rights First.
El informe de Ice Flight Monitor destaca el incremento en traslados internos y deportaciones, reanudando vuelos a Tajikistán, Belice, Togo y Trinidad y Tobago.