El temporal en la costa bonaerense comienza a ceder hacia el este, con vientos descendiendo de 70-80 km/h a 30-40 km/h y mejoría esperada para el lunes en toda la región, según el Servicio Meteorológico Nacional. En Quequén y Necochea, la espuma marina persiste cubriendo la Costanera y avenidas, mientras olas de 7-9 metros causan erosión extrema y destrucción de balnearios.
Adrián Salonia reporta en vivo desde Quequén junto al surfista y vecino Nicolás Quecerf, quien describe el fenómeno como inédito, con espuma hasta el cuello y refugios de guardavidas salvados por bolsas de arena. Vecinos relatan inundaciones previas el miércoles, evacuados, escuelas afectadas y puerto cerrado, aunque la información municipal vía celulares tranquilizó a la población.
En Mar del Plata, Jimena Paternoster muestra olas impredecibles derrumbando placas de hormigón, bancos de plaza volando y lluvia intensa; escolleras y puerto cerrados, lobos marinos en playas por oleaje. Barrios del norte y sur enfrentan anegamientos, árboles caídos y cortes de luz, con Defensa Civil priorizando emergencias.
Pablo Bricker, locutor local, atribuye parte de la erosión a la extensión de la escollera del puerto sin refulado de arena obligatorio, sumado al cambio climático y sudestadas; critica la falta de obras y negacionismo climático. Municipio y Defensa Civil destacados por información oportuna, aunque temporada floja complica reconstrucciones.
El especial cierra destacando precauciones por bacterias en espuma y necesidad de espigones; Necochea pareció ciudad fantasma, con gente fotografiando el fenómeno insólito similar al Eternauta.