La subestada ciclónica extratropical continúa azotando la costa bonaerense con ráfagas de hasta 100-110 km/h durante más de 60 horas consecutivas, causando destrozos masivos en paradores, árboles caídos, postes derribados, inundaciones en playas y caminos cortados.
En Necochea y Quequén, vecinos como Paola relataron espuma marina volando por las calles como nieve, olas de 12 metros en el puerto, ventanas temblando y la necesidad de tapearlas con madera para resistir el viento. La gente salió a ver el espectáculo con precaución, pero hubo cortes de luz y erosión costera agravada por falta de obras.
En San Cayetano, Norberto contó que el balneario quedó aislado con 17 km de camino rural inundado, olas que avanzaron 55-60 metros sobre la playa y la cabaña de bañeros bajo el agua. En Mar del Plata, el secretario de Seguridad Rodrigo Goncalves informó sobre daños en paseos costeros bajos, piedras arrojadas por el mar, puertos cerrados y sectores acordonados hasta las 21 hs para evitar accidentes.
Expertos como Marina explicaron la persistencia del sistema por su gran diámetro y rotación sobre sí mismo, comparable a un huracán categoría 1 por intensidad, aunque alimentado por contraste térmico. Advertencias por pleamar nocturna con escombros flotantes y riesgo de arrastre. Pronóstico indica mejora rápida, frío en CABA con 2-5°C mañana y sol regresando, pero sensación térmica cerca de 0°C.
Desde Buenos Aires, Anita Ortiz mostró en vivo el frío invernal repentino, con gente usando calzas térmicas, bufandas y gorros. Recomendaciones para calefacción segura ante la gélida mañana.