El participante de Gran Hermano sale de la casa porque su madre está enferma y no come ni se mueve, según relata su hija de 17 años.
La hija colapsó con la situación y pidió que la madre saliera; el adulto responsable no podía quedarse sabiendo el estado de la madre.
El participante asegura que cuidará a su madre al 100% y seguirá en el programa de alguna manera, ignorando rumores.
El panel destaca la rareza de la casa y la dificultad de convivir con problemas familiares en el reality.