Jessica denuncia en vivo los abusos sexuales y estrangulamiento de su expareja Jorge contra sus hijas de 4 y 8 años, incluyendo tocamientos en baño y plaza, intento de asfixia con marcas en cuello y dibujos de la nena de 5 años que lo retratan como monstruo rabioso con dientes afilados, boca grande y pene viril expuesto.
Las niñas declararon en Cámara Gesell revictimizadas y llorando; un psicólogo desestimó el relato como "sueño" pese a detalles gráficos en dibujos donde el padre aparece agresivo, distante y monstruoso, con trazos fuertes en el pene y la nena vulnerable o triste; Jessica rechazó explicaciones del abusador como "ella sola se tocó".
La causa fue archivada por falta de elementos conducentes pese a lesiones íntimas y relatos coincidentes en edad (alrededor de 5 años); panelistas critican al juez por no periciar al padre ni madre, cuestionan inducción pero destacan agresividad en dibujos y piden reabrir; Jessica separada hace dos años y medio, paga alquiler con expareja, ahora peluquera temerosa por desalojos.
Jessica pide justicia y detención de Jorge, enfatiza creencia en hijas que no duermen por miedo, niega vicios o inducir; conduce al padre como policía próximo a expulsión; panel valida dibujos como prueba de violencia sexual y no figura paterna amorosa.