Las olas gigantes en Mar del Plata continúan destrozando el paseo costero en zonas como Punta Iglesias y Plaza de las Américas, alcanzando alturas superiores a 6 metros durante el ciclón que azota la ciudad desde ayer. El oleaje levantó bloques de cemento, piedras de defensa costera, inundó calles y rompió estructuras, bancos y baldosas, dejando el área acordonada por Defensa Civil por peligro extremo.
Reporteros en vivo mostraron el impacto en directo, con vientos fuertes de más de 100 km/h, ráfagas que tumban árboles y postes, y suspensión de clases y actividades comerciales. El intendente Agustín Neme recorrió la zona junto a Defensa Civil, reportando más de 100 reclamos en tres días por árboles caídos y cortes de luz en barrios, aunque sin gravedad mayor, y pronosticó mejoría en próximas horas.
Turistas y curiosos se acercaban antes del cierre total, pero ahora se recomienda observar desde arriba para evitar riesgos. Zonas como Chapadmalal, Punta Mogotes, Waikiki, muelle de pescadores y Cabo Corrientes también sufren el oleaje y viento intenso, con balnearios afectados y acceso restringido.
El fenómeno, inusual y comparable a uno de hace 10 años pero más destructivo, genera desazón por costos de reparación y exposición al mar, impactando turismo clave como el cartel de Mar del Plata sumergido y espacios públicos populares.