Rodolfo, dueño del Torreón del Monje en Mar del Plata, describe el impacto del temporal con olas de 5 o 6 metros que entraron directamente en la estructura elevada.
El agua rompió vidrios, inundó ampliaciones y movió piedras de toneladas en la escollera, similar a un evento en 1984 relatado por su padre.
A pesar de los daños en niveles bajos, el Torreón permanece abierto en la parte superior para disfrutar el fenómeno a distancia.