Dos motochorros sin casco ni patente emboscaron a un hombre en El Palomar, un barrio de casas bajas cerca de la base aérea, a las 17:50 plena luz del día, lo encerraron contra la vereda, lo golpearon y lo manosearon entre la ropa para robarle la billetera y el celular.
Los delincuentes actuaron como en una cacería, simulando ser delivery, en un barrio que antes era seguro por la presencia aeronáutica pero ahora no salva a nadie.
El robo destaca el ultraje más allá del despojo, con la víctima tirada al piso en una zona sin testigos pese a ser diurna.