En Gran Hermano, Manuel confronta a Chincia asegurando que su participación se basa en engaños y un personaje sostenido dos meses y medio, mientras ella lo niega afirmando ser auténtica histérica, alegre e impulsiva.
Chincia responde que todo cae por su propio peso y predice que Manuel tragará sus palabras. Manuel replica que es buen actor pero ella está equivocada, defendiendo su templanza y linealidad ante acusaciones.
El panel debate: ven a Manuel desestabilizado dando explicaciones, careta cayendo sin cocina para esconderse; defienden a Chincia por levantar voz y atacar frentes, mientras critican a Manuel por pelear con mujeres y envidia generada.