En el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, el abogado Fernando Burlando, representante de Dalma e Izanami, criticó duramente a los médicos responsables. Afirmó que Diego presentaba un edema evidente que los profesionales ignoraron, poniéndolo en riesgo de muerte sin intervenir.
Burlando cuestionó la insistencia del neurocirujano Luque en operar a Maradona por un hematoma subdural pese a contraindicaciones del equipo médico, exponiéndolo innecesariamente. Denunció la administración excesiva de medicamentos como ketiapina, que lo despersonalizaba, sin control adecuado ni tratamiento del edema.
El letrado calificó las acciones como un "asesinato" y sostuvo que todas convergieron en la muerte, elevando la causa a homicidio simple. Insistió en que Maradona solo necesitaba atención básica constante dada su salud delicada, y predijo que el juicio podría concluir pronto sin más pruebas.
En audiencias previas, el abogado Vadim Mistan defendió a la psiquiatra Agustina Kosachov, aclarando que no participó en decisiones quirúrgicas y que la cirugía no impactó la evolución fatal por evento cardíaco. Peritos de autopsia y junta médica declararon, destacando egos litigantes que afectan a la familia.