José María Muscari relató en detalle cómo adoptó a Lucio, un adolescente de Corrientes, después de que un video viral del chico lo motivara a contactarlo durante una excursión.
Explicó que la jueza Carolina Macarraín aceleró el proceso de vinculación al ver que no vivía en la zona, permitiendo visitas intensivas y viajes mutuos. Lucio inicialmente eligió otra familia local con mamá y papá, pero se arrepintió en el trayecto de la jueza al juzgado y optó por Muscari, mudándose a Buenos Aires para un nuevo comienzo.
Destacó el vínculo inmediato y mutuo, la importancia de escuchar sin juzgar como aprendió de Lucio, y cómo equilibró su carrera teatral exitosa con 75 obras, incluyendo éxitos under y fracasos como una producción de Palito Ortega con Florencia Peña y Julieta Ortega, manteniendo el ego en check.
Confesó que la paternidad transformó su perspectiva, priorizando a Lucio sobre el trabajo inicial, fomentando libertad como sus 25 días en Corrientes, y definiendo el éxito como familia y no imperios materiales. Alentó adoptar chicos grandes por su autonomía.
En cierre, aconsejó enfrentar miedos poniéndose en acción sin temor al fracaso, existiendo auténticamente, y promocionó obras como El Divorcio del Año y Sex, además de una obra sobre su historia con Lucio.