Ian Lucas confesó que sufrió ataques de pánico y ansiedad en 2025 tras vender 8 Movistar Arena en un día y agotar 8 Gran Rex antes de ensayos. Sumado a la muerte de su abuelo y problemas personales, no podía dormir ni respirar.
Tuvo que ir al psicólogo, medicarse, dejar de grabar y volver a Argentina. No quería transmitir eso a su público, pero hoy lo controla mejor y prioriza tiempo para sí y su familia.
Admite errores en la vida por ser crédulo e inocente, cerrando su círculo de confianza tras decepciones, lo que le cuesta conectar románticamente. Desaparece de redes cuando está mal para no transmitir negatividad.