El virus hantavirus provoca un fracaso cardiopulmonar que requiere terapia intensiva y asistencia respiratoria mecánica en pacientes del crucero que zarpó de Ushuaia. La enfermedad, transmitida por roedores como el colilargo a través de heces, orina y saliva que se aerolizan, tiene una mortalidad del 30 al 38% porque no existe tratamiento específico ni vacuna.
Eduardo detalla que el periodo de incubación dura entre 7 y 21 días, inicia como gripe con posibles diarreas y pasa a fase grave en 3-4 días. En Argentina y Chile, la variedad Andes permite transmisión persona a persona por contacto estrecho en camarotes o comedores del barco.
Los contagios pudieron ocurrir en excursiones boscosas en Ushuaia o entre pasajeros. No hay tratamiento específico, solo soporte, y en un crucero sin terapia intensiva, los casos graves podrían ser fatales antes de atracar.