El brote de hantavirus cepa Andes Sur en un crucero que partió de Ushuaia contagió a pasajeros y al médico a bordo por transmisión interhumana en espacios cerrados, similar al de 1996 en Bariloche y Bolsón donde murieron varios por falta de conocimiento inicial.
Doctores Romero y Larrié explican que el virus se origina en el roedor colilargo rural, no en ratas urbanas, y se contagia por inhalación de excrementos vaporizados en lugares cerrados sin protección; no genera pandemia como COVID por difícil transmisión, letal pero rara fuera de contactos prolongados.
Expertos llaman a bajar el pánico colectivo en puertos, enfatizando precauciones en áreas rurales como abrir ventanas, usar barbijo y limpiar con lavandina; OMS interviene pese a rechazo argentino a readherirse, pero casos son aislados pese a turistas en cordillera.
En 2018 El Hoyo tuvo 34 casos, pero brotes interhumanos son raros hoy con conocimiento; Tierra del Fuego sin roedores portadores históricos, contagio probable en continental Chile o Argentina.