El gobierno porteño retiró 272 carteles irregulares de estacionamiento reservado para discapacitados en Buenos Aires, incluyendo cordones amarillos obsoletos que complicaban el tránsito.
De ellos, el 76% estaban vencidos, el 11% pertenecían a titulares fallecidos y el 13% eran falsos o truchos, fabricados ilegalmente por particulares que pintaban franjas amarillas para apropiarse de espacios públicos.
Los permisos genuinos se levantaron de lugares donde ya no aplicaban, como casos de recuperación de movilidad o fallecimientos, permitiendo que esas zonas vuelvan a ser de libre estacionamiento en una ciudad con escasez de lugares.
Expertos destacan la necesidad de monitoreo periódico similar al de estacionamiento medido, ya que estas avivadas estafan a los vecinos y contravienen la ley al falsificar certificados únicos de discapacidad.