La familia de la víctima rechaza la condena de 20 años de prisión impuesta al acusado de homicidio doblemente agravado por uso de arma y privación ilegítima de la libertad en una peluquería, argumentando que es exigua dada la premeditación y calificación del veredicto.
El agresor encerró a los empleados, bajó las persianas y guardó las llaves antes de ejecutar el homicidio contra Medina, llevado a cabo por Guzmán, quien llegó armado y premeditó el hecho.
La pena máxima por homicidio simple es de 25 años, pero los agravantes justificaban una mayor según el análisis.