El consumo de empanadas low cost a mil pesos crece en medio de la crisis económica, atrayendo a consumidores con poco dinero y tiempo, como trabajadores que buscan opciones rápidas y baratas en franquicias de paso.
Estas franquicias representan una salida laboral para personas que perdieron empleos formales, invirtiendo indemnizaciones en negocios productivos. El sector gastronómico golpeado ve en las empanadas a cuchillo un clásico argentino en auge el año pasado y este año.
Diego De Marco explica que el boom se debe a precios bajos de mil a mil doscientos pesos y la rápida producción para consumo inmediato. Detrás del mostrador, muchas historias se repiten de ex empleados volcados a este refugio laboral.