Matías contó que un estudio jurídico lo hostiga por deuda de 15 millones pese a estar desempleado hace tres meses. Prioriza comida y servicios familiares antes de pagar planes de cuotas, denunciando cobros abusivos y escraches prohibidos.
Rodo Morel alertó sobre caranchos que agrandan deudas mínimas y amenazan judicialmente a desocupados, generando alteración mental. Matías sobrevive con changas y Uber Eats, sin sueldo fijo; aspira a un millón doscientos pero gana menos de un palo.
Sebastián busca choferazgo tras 10 años en corralón; vive alquilarado con lo justo, sin trabajo formal hace dos años y medio, subsistiendo con apps y changas.