El crucero con brote de hantavirus Andes, la variante argentina que se contagia de humano a humano con mortalidad del 32-50%, llegó cerca de Tenerife donde los pasajeros bajan en gomones de a cinco con bolsito, documentos y medicinas, mientras tripulantes y el cuerpo del fallecido permanecen a bordo en cuarentena.
La médica patóloga Marta Cohen explicó que esta cepa, descubierta en 1995, es la única de 24 especies que pasa de humano a humano por contacto cercano como saliva o tocar superficies contaminadas, similar al COVID pero con menor transmisibilidad. El primer caso probable fue el hombre fallecido el 11 de abril, contagiado por ratones largos vía materia fecal o comida contaminada, y su esposa también murió; Italia investiga a una acompañante que viajó y dio positivo.
29 pasajeros bajaron antes de saber del brote, incluyendo dos británicos en cuarentena en Londres sin síntomas por ahora, ya que el período de incubación va de 3 a 42 días. La OMS coordina y su director general Pedro Echebrezus está en el lugar; Argentina envió 2.500 tests a Europa y recibió exhorto para volver a la organización, de la que salió.
Es la primera vez que esta variante sale del continente americano, donde Argentina registró 101 casos el último año. Síntomas incluyen fiebre gripal, con mayor contagio en ese momento, llevando a síndrome cardiopulmonar mortal. Cohen alerta sobre posible origen en Ushuaia por aumento de roedores por cambio climático y urge aislarse, consultar médico y testear ante sospecha.