Una avícola en Mercedes, provincia de Buenos Aires, produce 300 mil huevos por día con galpones automatizados que albergan 500 mil aves ponedoras. Los huevos caen en cintas recolectoras, pasan por detectores de suciedad y fisuras, se limpian automáticamente y se envasan en maples o cajitas sin intervención humana.
Lucas Bertachín, dueño de la empresa y franquicias de venta de huevos, explica que el consumo per cápita en Argentina alcanzó un récord histórico de 398 huevos, superando a México y proyectando 410 este año, impulsado por cambios de hábitos post-pandemia, gimnasios y proteínas económicas.
Las gallinas producen durante 100 semanas, comen maíz y soja como principal costo, y cada huevo lleva un código traceable en tiendadehuevos.com que revela datos de la gallina, vacunaciones contra Salmonella y fecha de vencimiento. La empresa tiene 24 locales de venta y produce huevo blanco y color.
Los huevos se clasifican por tamaño y color de maple, con precios desde 4.000 pesos por maple, y un 3% se pierde por roturas. Toda la cadena es propia, desde pollitos hasta venta mayorista.