Ana del Boca envió un descargo rechazando los comentarios desafortunados de Martín Salgue sobre su padre, argumentando que prefiere no mostrar su dolor en cámara para evitar acusaciones de actuar y que se maneja con humanidad frente a la inmundicia sin hacer circo.
El panel discute la autenticidad del dolor de Ana, con opiniones divididas: algunos ven sus palabras como ensayadas o no genuinas, mientras otros reconocen la dificultad de defenderse en TV sin llorar, y destacan que Andrea del Boca es vista como víctima en el conflicto familiar con Ricardo Villazotti.
Andrea del Boca, hija de Ana, dio una entrevista repudiando el debate como perverso, inhumano y repulsivo, afirmando que no expuso el tema originalmente, que Villazotti sale a hablar tras años de silencio aprovechando su ingreso a Gran Hermano, y que pericias privadas la revictimizan. Niega lavado de cerebro y cuenta anécdotas como su primera puteada enseñada por él contra su madre.
Andrea enfatiza su tranquilidad actual con familia y pareja, rechaza vínculos dañinos aunque la esperanza es lo último que se pierde, critica a voceras como Amalia Granata y piojos resucitados, y destaca su dupla con Ana. Villazotti, sobreseído judicialmente, denuncia intentos de compra de testigos y amenazas por parte de Ana.
Andrea confirma que Ana saldrá a responder en todos los canales contando las barbaridades sufridas desde los 10 años sin contacto del padre, y menciona su accidente reciente con dientes flojos y chequeos médicos.