En Paso del Rey, un frigorífico nuevo atrajo entre 3000 y 4000 personas en cola de 10-12 cuadras para postularse a solo 60 puestos, desde las 2 de la madrugada con currículums en mano. Policía intervino para ordenar la masiva asistencia de desocupados, amas de casa, choferes de apps y jóvenes en busca de primer empleo.
Se buscaban cajeros, carniceros, administrativos, limpieza, logística, choferes, mantenimiento, cocineros y marketing. Empresa dio café, choripán y mate ante lluvia y frío; dueños reconocen tristeza por necesidad pese a generar puestos. Mitad de empleos formales en una provincia lejana al AMBA muestra brechas regionales.
Imagen cruel refleja crisis laboral: edades variadas, jubilados retrasados, echados hace meses y migrantes internos necesarios por desarraigo familiar.