Un hombre argentino que trabaja como traductor en el programa enfrentó un cáncer muy serio que lo llevó a empeorar tras una cirugía y ser internado nuevamente.
El médico informó a la familia que tenía máximo 72 horas de vida, recomendando que los hijos se despidieran porque no reconocía a nadie.
La iglesia oró intensamente y el hombre salió del coma completamente curado, contrariando el diagnóstico médico, en un milagro atribuido a Dios.
El doctor Suárez destaca que esto demuestra el poder de Dios en solo 72 horas.