Ángel Di María, invitado en la sección Numerales, reveló que cocina todos los días, hace asados completos con molleja y riñón, y compró su primer auto, un 206 negro, con premio de Libertadores sin saber manejar.
Contó anécdotas con Diego Maradona en el Mundial, donde Diego los calmó al irse la familia, y dedicó goles pensando en él, creyendo que lo ayudó. Lleva una foto de Maradona en el celular y venera a la Santa Jorgelina de Rosario Central.
Junto a su esposa Jorgelina, narraron el inicio de su romance en un boliche, primer beso allí, y cómo él la apuró para formar familia pese a la distancia en Portugal vía Messenger. Admitió exagerar problemas cotidianos, como achicar un pullover Dolce & Gabbana.
En terapia de pareja, revelaron quién tarda más en arreglarse, problemas con la perra Chispita y choques de auto. Llamaron a la mamá Diana, quien pedaleaba 7 km ida y 7 km vuelta en bici amarilla oxidada "Graciela" para llevarlo a entrenamientos, robada mientras compraba botines.
Emocionado, Di María agradeció el esfuerzo materno, recibió una réplica de la bici para su casa y perdió un juego de chino ante López, ganando un trofeo grabado.