El padre Francisco, director del Hogar San Camilo en San Antonio de Areco, continúa alertando sobre la deuda de 600 millones de pesos que el Estado nacional mantiene con el hogar a través del programa Incluir Salud, lo que pone en riesgo el cierre del lugar que atiende a 66 personas con discapacidades graves y 90 empleados.
El sacerdote confía en pagos inminentes para sueldos y proveedores, menciona que PAMI paga con retrasos razonables de 60-90 días, y destaca que un hogar similar ya cerró dejando a sus residentes sin lugar. Invita públicamente al presidente Javier Milei y al ministro de Salud a visitar el hogar para conocer la realidad de los residentes, muchos sin familia, que reciben cuidados como madres con sus hijos.
El padre Francisco muestra optimismo, atribuyéndolo a la fe en Dios y la Virgen de Luján, y relata anécdotas como la de Ricky, un residente de 61 años con parálisis cerebral que escribió un libro con ayuda del equipo interdisciplinario. Realiza una bendición en vivo y anuncia una procesión y misa en el Día de la Virgen.
Panelistas critican la falta de empatía en sectores ideologizados que priorizan números sobre personas, cuestionan frases de Milei sobre destruir el Estado y exigen soluciones rápidas como reasignar los 600 millones, reconociendo que el gobierno debe 70 mil millones a 714 mil afiliados de Incluir Salud.