Mariano cuenta una anécdota doméstica de un día lluvioso donde su mujer Romina prepara verduras y sopa, pero él quiere proteína como bife o churrasco. Ella ignora su queja y gira las aceitunas.
Llega el cuñado con bifes, y Romina los cocina prioritariamente, priorizando al hermano sobre el marido. El panel bromea sobre amores diferentes y falta de atención romántica, como no regalar flores.
Se menciona un cine para levantar el ánimo durante un partido malo de su equipo contra Atlético de Tucumán, influido por la luna y astrólogos.