El segmento Miravoz dedicó su espacio a Leopoldo Torre Nilsson, director clave en la modernización del cine argentino durante las décadas de 1950, 1960 y 1970. Hijo del realizador Leopoldo Torres Ríos, construyó un estilo con climas densos y personajes complejos, colaborando con Beatriz Guido.
Entre sus obras destacadas, La Casa del Ángel retrató la alta sociedad y marcó un hito. Siguieron La Caída, La Mano en la Trampa galardonada en Cannes, Martín Fierro y El Santo de la Espada sobre San Martín.
Adaptó Boquitas Pintadas de Manuel Puig e influyó en cineastas como Leonardo Fabio. Su legado elevó el nivel artístico del cine nacional.