Ezequiel Matisse relata su salida de adicciones y pandillas gracias a disciplina del boxeo y exitosa carrera musical. El campeón de boxeo, hijo de familia con títulos mundiales como su tío que peleó contra Manny Pacquiao y tía Sole, abandonó drogas, alcohol y malas compañías de barrio en Trelew para triunfar en el ring y escenarios, tocando teclado desde los 8 años.
Matisse explica cómo un video viral de bullying a sus 10-11 años lo impulsó al boxeo para ganar respeto, sufriendo miradas y comentarios en redes pero respondiendo con victorias por knockout. Evitó caer en violencia callejera pese a juntarse con "picantes" del barrio, donde amigos terminaron muertos o presos, y un policía lo salvó de registro nocturno reconociendo su fama pugilística.
Dejó el boxeo por amor a la música pese a ganar título latino y chance en EE.UU., priorizando disciplina sin vicios: "probé todo eso y no sirve para nada, solo atrasa". Lloró viendo videos de shows con multitudes gritando su nombre, mensaje a pibes de barrio para ponerle pecho a la vida sin esconderse ni vengarse.
Admite casi fumarse "chuporros" pero clic lo cambió, agradeciendo boxeo por disciplina y Dios por camino. Evitó masacres o aislamiento ante burlas, eligiendo enfrentar con esfuerzo.