Un estudio de dos universidades publicado en revista Nature demuestra que el café mejora el estado de ánimo, reduce estrés, depresión e impulsividad, incluso en su versión descafeinada.
Investigadores compararon consumidores habituales tras abstinencia con no consumidores, analizando estados de ánimo, sangre, orina y heces. El café modifica la microbiota intestinal con bacterias como Echertella y Cryptobacterium, favoreciendo la relación intestino-cerebro.
El café con cafeína añade beneficios como mejor atención, vigilancia y reducción de inflamación. Se recomienda no tomarlo inmediatamente al despertar para evitar interferir con el pico de cortisol matutino.