Los conductores preparan en vivo una mousse de chocolate blanco con una base tierna de nuez, ideal para postres simples y deliciosos.
La base se hace fundiendo manteca e incorporándola a una mezcla de azúcar impalpable, harina 0000, nuez molida y claras de huevo sin montar, para lograr una textura fluida que se cocina en un molde número 20 a 190 grados por 12 minutos, quedando bajita y húmeda como un pionono.
La mousse surge de una crema inglesa cocida a 85 grados con yemas, azúcar y crema de leche, a la que se suma gelatina hidratada y chocolate blanco derretido, unificando con crema montada a medio punto para aire y ligereza.
Se arma desmoldando la base, vertiendo la mousse en molde con acetato, refrigerando 4 horas en freezer o 6-8 en heladera, decorando con rulitos de crema, sanguchitos de dulce de leche con nuez bañados en chocolate y acompañando con helado.
Prueban la porción destacando la humedad de la base de nueces y la untuosidad de la mousse, con chistes sobre tostadas cayendo paradas y presencias en el estudio.