Manuel Adorni enfrenta horas complejas por su contacto con el contratista Matías Tabar días antes de la declaración de este en la causa por la obra en su casa de 400 metros cuadrados que costó 245 mil dólares. Tabar aclaró que no cobró esa suma en negro, sino que fue el costo total de las refacciones en 10 meses, con un Excel de gastos pedido por la pareja de Adorni, Angeletti, y pagos directos de ellos.
Chats entre Adorni y Tabar muestran mensajes borrados, audios efímeros y una llamada el domingo previo a la declaración judicial de Tabar. Adorni escribió: "Hola Matías, podés contar conmigo para lo que necesites. Te va a estar llamando de mi equipo el abogado", interpretado como posible obstrucción, aunque el fiscal Gerardo Policita descartó detención. Tabar respondió que contarían la verdad y cortó contacto.
Tras exposición mediática, delincuentes robaron cerca de la casa de Tabar preguntando por dólares de un "Matías arquitecto", generando temor por seguridad. Esto se suma a la conferencia delegada por Adorni a Luis Caputo y Alejandra Monteoliva con preguntas digitadas, reunión de gabinete tensa con gritos donde Milei dio panorama y se fue a Olivos, dejando a Adorni al mando. Gobierno lo banca hasta el final, pero Adorni está enojadísimo con un ministro por filtraciones.
Comparan con obra en departamento Miró de 65 mil dólares en un mes. Tabar, alineado ideológicamente con Adorni y Milei, entregó su teléfono a la justicia. Milei lo tildó de militante kirchnerista.