Manuel Adorni intentó influir en la declaración del testigo Matías Tabar mediante chats previos a su testimonio en la causa por enriquecimiento ilícito, ofreciéndole apoyo de su equipo y un abogado, según revelaron los mensajes filtrados en el programa.
En las conversaciones, Adorni le dice a Tabar "podés contar conmigo para lo que necesites" y anuncia que lo llamará su abogado, mientras minimiza la investigación al afirmar que "todo es político". Tabar rechazó la oferta y decidió contar "toda la verdad" ante el fiscal Gerardo Policita, aportando documentación sobre los 246 mil dólares invertidos en refacciones de la casa en Indioquá, incluyendo un generador eléctrico de 15 mil dólares, pileta con cascada, calefacción piso y parrilla lujosa.
El panel denunció obstrucción a la justicia por parte de Adorni, quien pidió postergar la declaración de Tabar, y comparó con doble vara si fuera un funcionario peronista. Mostraron videos exclusivos del antes y después: casa demolida y reconstruida a nuevo, con vidrios blindados y quincho macizo, mientras acumula deudas con ARBA por 617 mil pesos.
La fiscalía avanza en el análisis de números, y el gobierno de Javier Milei enfrenta presiones, con Patricia Bullrich pidiendo la declaración jurada que Adorni demora, alegando contadores. Críticas por abuso de poder, como Milei tildando a Tabar de kirchnerista pese a ser votante de La Libertad Avanza.