El túnel de base del Brennero, una megastructura ferroviaria subterránea de 64 kilómetros, unirá Austria e Italia superando al túnel de San Gotardo como el más largo del mundo.
La obra, clave en el corredor transeuropeo norte-sur, facilitará transporte rápido, seguro y sostenible de pasajeros y mercancía, reduciendo tránsito de camiones por carretera y contaminación en los Alpes.
Las excavaciones avanzan en Stenich am Breitnitz, Tirol austríaco, con tuneladoras perforando el macizo alpino. Participan equipos de 11 países europeos.
Sebastián Reitman y Andrea Ambrosi destacaron el esfuerzo histórico conjunto de Europa, superando fronteras nacionales en infraestructura continental.