Residentes médicos del Hospital Posadas, como Eugenia de terapia intensiva y Serena de neurología, protestan por sueldos de 900.000 pesos sin recibo formal, impidiéndoles alquilar, y un nuevo reglamento que obliga a trabajar 36 horas seguidas tras guardias de 24 horas.
El hospital carece de insumos básicos como sábanas, laboratorio y un tomógrafo funcional para ACV, atendiendo como salita de barrio pese a su complejidad. El Ministerio recortó 70 cupos de residentes, generando menos especialistas.
Las médicas, de 26 y 28 años con 10 años de estudio, dependen de padres, rechazan emigrar y exigen fondos para evitar colapso similar al Clínicas, denunciando extorsión por bonos de 200.000 pesos que impiden paros.